viernes, 16 de octubre de 2009

Paradojas de la vida

Ayer pude observar dos situaciones que a mi entender por lo menos se le pueden dar el calificativo de curiosas. Hablando con unos compañeros de trabajo uno de ellos me presenta y me dice, este es Raúl es profesor de "gimnasia", y la madre a la que fuí presentado le responde: "Si, el profesor de educación física". Horas más tardes, tuve ocasión de compartir unas horas con otros compañeros y uno de ellos "profesor de educación física", le dice a un padre de un alumno, que andaba por el lugar: "Claro es que tú hijo cuando va a "gimnasia....".
A lo que quiero llegar, Si todavía hay compañeros que no llaman a las cosas por su nombre ¿Qué pretendemos cambiar?, si hay padres que saben que la asignatura en cuestión es educación física, ¿Cómo algunos profesionales le siguen llamando gimnasia?.
Al final, tendré que darle la razón a otro compañero y asumir que terminaremos siendo una actividad extraescolar, porque o empezamos el cambio nosotros mismos y trabajamos duro o apañados vamos con tanto "profesor de gimnasia".

2 comentarios:

paco dijo...

Es labor de todos convertir la asignatura que damos en algo digno. Tampoco hay que rasgarse las vestiduras pues hay gente con una cultura y léxico muy limitados incluso en el gremio docente.. Tampoco hay que olvidar que con 2 horas de clase a la semana es difícil dignificar una materia. Hace unos años un buen compañero mío decía que en esto de la Educación Física hay mucho "amateurismo" y creo que es una gran verdad. Tenemos que hacernos profesionales de esto...

Raúl Guerrero dijo...

Totalmente de acuerdo contigo Paco. Para empezar a dignificar una materia tenemos que empezar a hacernos profesionales de la misma.